La semilla del marketing

Recientemente la tecnología está ganando mucha importancia en el marketing. Las posibilidades de distribuir de una manera personalizada incrementan la efectividad del marketing al podernos dirigir a clientes potenciales y en lugar de al público en general. Haciendo un símil muy sencillo, podemos decir que plantamos semillas en tierra fértil y bien labrada en lugar de lanzarlas y cruzar los dedos para que alguna aterrice en algún lugar aceptable y eche raíces. Obviamente en el primer caso las probabilidades de una buena cosecha son más elevadas, aunque nos haya costado más esfuerzo. ¿Compensará la buena cosecha el esfuerzo extra invertido? Eso se responde con un poco de histórico y la cantidad de datos disponibles hoy en día para cada acción emprendida, así que es algo que (casi) cualquiera es capaz de calcular.

Captura de pantalla 2015-06-05 a las 13.01.43

Siguiendo con el símil de la plantación, hay un tema que, concentrados en las técnicas de labranza y distribución de semillas, está quedando relegando a segundo término o dándose por supuesto, pero que es incluso más importante que el suelo donde plantamos. ¿Obvio, no? Estoy hablando de la calidad de las semillas.

Una mala semilla, por buena tierra en que se encuentre plantada, nunca dará frutos de calidad. En cambio, y volviendo al marketing, una creatividad (exacto, eso es lo que representan las semillas, sé que (casi) todos lo sabíais) que haga que el público se comprometa con la marca es el origen de una campaña de marketing exitosa. Una vez distribuida en la audiencia correcta se amplificará su difusión y cuando cada usuario comparta, comente y participe el marketer que diseñó la campaña no cabrá dentro de su camisa.

Para acabar, quiero hacer referencia a la visión futurista de Javier Sanchez Lamelas, vicepresidente de marketing de Coca-Cola Europe en su reciente artículo en The Guardian (para leer el artículo completo haz click AQUÍ). Si seguimos trabajando bien puede ser que lleguemos al punto en que en lugar de tener que pagar por distribuir anuncios, los consumidores accedan voluntariamente a los canales propios de las marcas. Eso sería fantástico. Volviendo al campo sería como conseguir que, en lugar de tener que pagar al supermercado para que nos venda, produzcamos vino de tan buena calidad que los consumidores visiten nuestras bodegas y se lleven unas cajas.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s